Excursiones en Mallorca

 

Cala Castell es una cala virgen ubicada en la Finca de Ternelles en la zona de Pollença, un tesoro de los que conserva esta isla rodeada de un paisaje increíble y a la que para llegar, a una parte de pedir permiso para pasar por Ternelles, hay que recorrer 8km de excursión intensos mas la recompensa bien vale la pena. Al fin os puedo educar esta cala en el weblog, llevo deseando ir desde el instante en que llegué a la isla, ya hace prácticamente diez años, y al fin he cumplido el sueño de llegar hasta ella, que era la única que me faltaba por visitar de esta zona. Acá os dejo la excursión a este paraíso, una senda imborrable.
DATOS DE LA EXCURSION 
Punto de partida: barrera de acceso en el camino de Ternelles, ubicado en la carretera de Pollença cara Lluc, está indicado con un cartel cara la derecha. Se accede con el turismo hasta prácticamente al llegar a la barrera, inmediatamente antes hay un espacio en el lateral para dejar el vehículo, dentro no pueden pasar los vehículos.

 


Duración y dificultad: la senda es larga y también intensa, son 8km de ida y en consecuencia 8km de vuelta, con bastantes desequilibres, la primera una parte de la senda si tiene sombra por los pinos mas la mayoría no, requiere estar en forma, conque complejidad media-alta. No capaz para pequeños.
No aconsejo hacer en verano en los meses de julio-agosto, mucha calor, doy fe. 
Ir bien pertrechados de zapatillas de deporte, ropa cómoda, agua y comida suficiente para toda la senda, no hay nada donde adquirir a lo largo de la senda.
Finca privada, hay que pedir permiso para pasar, al llegar a la finca el guarda os solicita el permiso pedido acá y con cierta antelación. Acostumbran a dar permiso para unas veinte personas al día, mirar bien las datas y disponibilidad que pone en la página web.
Cala virgen y ambiente natural, respetad la naturaleza.

Una vez pasada la verja y mostrado el permiso para pasar al guarda de la Finca, empieza la pista por donde discurre la excursión, no tiene pérdida, se prosigue exactamente el mismo camino, ancho y bien perceptible. Dentro nos encontraremos con ciertas casas, todo ya os digo terreno privado y dejan el paso controlado. El paisaje de esta zona es increíble, la sierra de Tramuntana, pinos y bosque se mezclan y hacen que se disfrute mucho el camino. En seguida nos encontraremos con ovejas y cabras y poco más en este terreno tan poco frecuentado.
El camino empieza de entrada liso, mas de eso ni hablar, empieza en seguida la subida ligera que se va a ir complicando en ciertos tramos más empinados que otros, hasta llegar a la explanada en la que visualizaremos el Castell del Rei, uno de los monumentos simbólicos de Pollença y que forman una parte de las tres fortalezas roqueras de la isla de la temporada de Jaime I.

Una vez pasado el Castillo viene otra una parte de subidas y bajadas y en el tramo que se aproxima a la cala es de bajada, muy empinada, el paisaje es increíble, ya sin sombra, que imaginaos a la vuelta, se hace durísimo. En esta excursión hice tramos corriendo mas se hacía duro, sobre todo por el calor que hacía en pleno mitad mes de Julio, con lo que no os aconsejo para nada esta data.
Tras una hora de recorrido te comienzas a venir arriba cuando ves el fabuloso paisaje y que se ve de lejos la cala, si bien no os confiéis que hasta bajar hay un buen recorrido.

Mientras que bajada la emoción me invade, comienzo a rememorar muchos instantes vividos en las excursiones por Mallorca a lo largo de estos cuatro años de weblog y no puedo eludir plañir al llegar, pues era una de las calas a las que deseo venir desde hace mucho y al fin ha llegado el día, al fin, tras 8km de senda estoy en Cala Castell.

Tras todo el ahínco y el calor que pasaba soñaba con la recompensa de un baño en estas fantásticas aguas tan limpias, de no ser que al aproximarme a la ribera viese una plaga enorme de medusas por doquier y de las que pican además de esto, prácticamente me da algo, no daba crédito, no podía bañarme, como os lo cuento. Conque me refresqué como pude y tras recobrar fuerzas con algo de comer y tomar mucha agua empecé el camino de vuelta, que fue duro, durísimo, pues todo era subir hasta llegar al Castillo, mas el ahínco mereció la pena, otro sueño cumplido y otra cala más visitada

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  1. Luis Gamero junio 12, 2017 Reply

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